Años

El grupo de años (caracterizado principalmente por alcalinos mi tierra alcalina) es más conocido por el hombre: ya que la impresión de la moneda siempre se ha basado en este tipo de material y el oro, como metal noble, siempre ha sido ampliamente utilizado en joyería y símbolos ostentosos. Todos los metales no nobles (como el sodio, potasio, calcio) son altamente reductores, es decir, tienden a oxidarse para estabilizarse electrónicamente con la pérdida de electrones de la capa de valencia. Los nobles son muy oxidativos, donde si están en presencia de otro material más reductor (como metales no nobles), tienden a oxidarlos. Como en el siguiente ejemplo:

3Cs + AlCl3 → 3CsCl + Al

En la ecuación anterior, el cesio desplaza al aluminio porque es más oxidable (por lo tanto, más reductor, ya que su compuesto reduce el aluminio) que este. Por eso el aluminio es más noble, ya que tiende a reducirse y no a oxidarse, manteniendo su estado natural. Esta información está disponible en una representación del potencial redox:

Li> Cs> Rb> K> Ba> Sr> Ca> Na> Mg> Al> Mn> Be> Zn> Cr> Fe> Cd> Co> Ni> Sn> Pb>H> Sb> Bi> As> Cu> Hg> Ag> Pd> Pt> Au

En este esquema, el litio tiene la posición más reductora (o más oxidable) y el oro como la más oxidativa (o reducible). Esto significa que cualquier metal que reacciona con el litio se reduce a su estado natural y cualquier metal que reacciona con el oro se oxida, lo que hace que el oro vuelva a su estado natural. Observando esta secuencia, se puede apreciar que el Cesio se oxida con mayor facilidad en relación al Aluminio, por lo tanto, ocupando el lugar que estaba “al lado” del Cloro. El hidrógeno se considera el potencial de referencia estándar para los procesos de oxidación y reducción (0,00 V).

Las aleaciones de metales son el método más fácil de trabajar los metales: el acero (compuesto principalmente de hierro y un pequeño porcentaje de carbono, máximo 2%) es la aleación de metal más utilizada en el mundo y se caracteriza por su resistencia y buena conductancia. ; si solo se utilizara Hierro, algo imposible de obtener en la Naturaleza, no sería tan duro como el acero y resistente a la oxidación como tal. Los metales están presentes en la vida diaria de cualquier persona, porque tienen características específicas de su grupo (ductilidad, maleabilidad, conductividad térmica y eléctrica, resistencia y brillo) y porque son los elementos más abundantes en el planeta: el núcleo de la Tierra es compuesto principalmente de níquel y hierro. Desde latas de refresco de acero hasta filamentos de lámparas incandescentes y dispositivos electrónicos, los metales resultan muy útiles e indispensables para la vida: ya sea en Biología (donde la ausencia de Hierro, anemia, es extremadamente peligrosa), en Bioquímica (Sodio y Potasio son presente en el sistema nervioso y en el envío de impulsos eléctricos), en Electrofísica (como material para componentes electrónicos), en Historia (para representar la acuñación de monedas y construcción de máquinas de trabajo simples) o en Geografía (como una de las principales fuentes de subsistencia). de una sociedad – extracción).

Comportamiento químico de los metales

Los metales en general forman bases de Arrhenius (bases formadas con el anión hidroxilo) y sales (básicas o anfóteras). Sin embargo, el oro forma ácido clorhídrico u oro líquido (probablemente uno de los pocos ácidos metálicos), que se utiliza en experimentos que requieren la extracción o síntesis de metal a partir de este compuesto. Los metales de la familia 1A y 2A son importantes en el cuerpo humano porque son higroscópicos (alta afinidad por el agua), y por tanto previenen la deshidratación: están presentes en la leche de vaca y el agua de coco, por lo que el poder hidratante de estos líquidos supera la del agua, ya que la mantiene almacenada en el cuerpo. Los metales pesados ​​son metales que tienen alta reactividad y densidad específica. Causan efectos nocivos en los organismos porque son acumulativos (todos metales pesados), mutágenos (como mercurio y plomo) e incluso cancerosos (cromo, cadmio, arsénico). Sin embargo, necesitamos algunos de ellos para nuestra supervivencia, tales metales son el cobalto, vanadio, zinc, manganeso, entre otros en menor proporción. Lea también:

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Fuentes: THEODORE L. Brown, H. EUGENE LeMay, BRUCE E. Bursten. Química: La ciencia central, São Paulo – SP: Editora Prentice-Hall, 2005. 9ª Edición. 992 páginas ATKINS Peter, JONES Loretta. Principios de la Química: cuestionando la vida moderna y el medio ambiente, São Paulo – SP: Editora Bookman, 2006. 3ª Edición. 968 páginas