Democracia

Democracia es el término que caracteriza al régimen político contemporáneo de la mayoría de los países occidentales. Es un concepto tan importante como complejo, cuyo significado actual se originó a partir de diversas fuentes históricas y se desarrolló a lo largo de miles de años. El término se puede utilizar para designar tanto un ideal como regímenes políticos reales que son considerablemente inferiores a ese ideal. Una forma de entender su significado es observar la forma en que el concepto de democracia se ha transformado y desarrollado históricamente.

Democracia en la antigua Grecia

La democracia surgió en las ciudades-estado de la antigua Grecia, durante el primer milenio antes de Cristo, y tomó su forma clásica en el apogeo de la ciudad política de Atenas. Su etimología proviene de los términos “manifestación“(Gente y”grieta“(Gobierno), que literalmente significa”el gobierno del pueblo”. Según la clasificación de las tres formas de gobierno hecha por Aristóteles en su obra “Política”, la democracia (gobierno de muchos) se distingue de la monarquía (gobierno de uno) y la aristocracia (gobierno de nobles).

La democracia clásica de las antiguas ciudades griegas se fundó en la participación de todos los ciudadanos en asamblea con el objetivo de tomar decisiones gubernamentales de forma conjunta. A pesar de haber existido en un territorio pequeño y entre un número reducido de personas (solo los hombres libres eran considerados ciudadanos, excluidas las mujeres y los esclavos), la experiencia de la democracia griega adquirió gran importancia para hacer posible un sistema político en el que el pueblo es soberano. y tiene derecho a gobernarse a sí mismo, con los recursos y las instituciones para hacerlo. Esta idea siguió siendo el núcleo del ideal democrático moderno y continúa dando forma a las instituciones y prácticas democráticas actuales. La práctica política democrática en Grecia se reflejó en las instituciones políticas de la República Romana, que se expandió a gran parte de Europa y el Mediterráneo.

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Democracia contemporánea

En la era moderna, la práctica de la democracia se transfirió de la pequeña ciudad-estado a una escala mucho mayor del estado nacional, lo que implicó el surgimiento de un nuevo conjunto de instituciones políticas. Los límites y posibilidades de las instituciones democráticas se han llegado a considerar a nivel del funcionamiento de sociedades complejas, dotadas de gobiernos grandes, impersonales e indirectos. Era imposible para los ciudadanos ejercer la democracia directamente como se hacía en las pequeñas ciudades-estado griegas.

En el pensamiento político moderno se afirmaba la idea de que la única forma posible de democracia era el gobierno representativo. En la concepción moderna de la democracia, el acto de gobernar y legislar se delega a un grupo restringido de representantes elegidos por períodos limitados, directa o indirectamente, por los ciudadanos. Es decir, la soberanía del pueblo se da a través de los representantes que son elegidos por el pueblo. Las elecciones y las decisiones legislativas se toman generalmente por mayoría de votos, de modo que las políticas reflejan, al menos en cierta medida, la voluntad y los intereses de los ciudadanos. Para evitar la concentración y el abuso de poder, las principales funciones legislativas, ejecutivas y judiciales del gobierno se separan para equilibrarse entre sí.

En este sentido, la libertad individual y la igualdad de condiciones se consideran los principales valores democráticos y los principios que sustentan esta forma de gobierno. En el pensamiento político moderno, la democracia se ve en oposición a las formas de gobierno absolutistas y dictatoriales. El estado democrático está diseñado con el objetivo de garantizar ciertos derechos fundamentales a la ciudadanía, generalmente divididos en derechos civiles, políticos y sociales. Los derechos civiles incluyen la libertad de expresión, prensa, asociación y reunión y protección contra arrestos arbitrarios. Los derechos a votar y a ser elegido para un cargo gubernamental son ejemplos de derechos políticos. Los derechos sociales son los relacionados con la educación, la salud, la alimentación, la vivienda, el transporte, la seguridad, el ocio, etc. En los últimos siglos, la lucha por la democracia en las naciones modernas se ha desarrollado en el marco de la conquista, garantía, universalización y expansión de los derechos civiles, políticos y sociales.

En el pensamiento político y los regímenes contemporáneos, la democracia se piensa menos en términos ideológicos y más en su sentido formal, es decir, como un conjunto de instituciones, derechos y prácticas que garantizan un determinado proceso de toma de decisiones colectivas. Entonces, cuando hablamos de democracia hoy, generalmente nos referimos a algunas “reglas del juego político”.

A continuación enumeramos algunos de estos procedimientos que caracterizan un sistema democrático actual:

  • las instituciones políticas responsables de las funciones legislativas y ejecutivas deben estar integradas, en su mayoría, por miembros elegidos directa o indirectamente por todos los ciudadanos y alternados periódicamente;
  • el voto debe ser universal, es decir, todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a votar, independientemente de su sexo, raza o religión;
  • todos los votos tienen el mismo peso y los electores son libres de ejercer su derecho de acuerdo a su propia opinión, ante una disputa libre, honesta y pacífica entre partidos políticos que reclaman posiciones representativas;
  • las elecciones ganan los partidos y / o candidatos que alcanzan la mayoría numérica de los votos (aunque se pueden establecer diferentes criterios para determinar la mayoría);
  • las decisiones tomadas por la mayoría no pueden amenazar los derechos básicos de la minoría.

En el ámbito de esta noción formal de democracia, se acuñaron varias tipologías para caracterizar las diferentes formas de procedimientos democráticos desarrollados por los países occidentales. Por ejemplo, podemos discernir entre los sistemas presidencial y parlamentario, dependiendo de la relación que se establezca entre los poderes ejecutivo y legislativo. Otro ejemplo de tipología es el que tiene en cuenta a los partidos políticos, diferenciando entre sistemas bipartidistas (donde solo dominan dos partidos, como en Estados Unidos) y sistemas multipartidistas (donde tres o más partidos disputan el poder, como en España).

En el mundo occidental en general, la democracia representativa se considera el régimen político más eficaz para promover una mayor libertad y derechos para los ciudadanos con un mínimo de abuso de poder político. Sin embargo, hay una serie de críticas a la democracia representativa, formal e indirecta tal como se desarrolló en los países occidentales, acusándola principalmente de favorecer a una minoría con poder económico. Los críticos de la democracia representativa consideran que ha habido un abandono real de los ideales democráticos, en manos de representantes que realmente no se preocupan por lo público; también argumentan la imposibilidad de mantener un sistema auténticamente democrático ante la creciente influencia de la riqueza, la enorme desigualdad social, la corrupción desenfrenada, la escalada de violencia y la propagación del odio, los prejuicios y las guerras.

Lea también:

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Bibliografía:

BOBBIO, Norberto. Diccionario de políticas. Españaia: Editora Universidade de Brasília, 1998.

BUNNIN, Nicholas y YU, Jiyuan. El Diccionario Blackwell de Filosofía Occidental. Publicación Blackwell, 2004.

DAHL, Robert A. Democracy y sus críticos. São Paulo: Editora Martins Fontes, 2012.