Doctrina Bush

Podemos llamar Doctrina Bush el conjunto de principios y métodos adoptados por el presidente estadounidense George W. Bush (2001 a 2009) en su política interior y exterior. Elegido por el Partido Republicano, el más conservador de los dos más importantes de Estados Unidos, se esperaba que su gobierno tuviera un perfil similar.

De hecho, sus principales colaboradores fueron los llamados “halcones neoconservadores” en el medio político, gente como Karl Rowe, Donald Rumsfeld, la secretaria de Estado Condoleeza Rice o el entonces vicepresidente Dick Cheney. Influidos por la religión, altos preceptos morales y sociales, y un patriotismo rayano en la xenofobia, Bush y los halcones terminaron llevando a Estados Unidos a posiciones aislacionistas ante la opinión pública internacional.

Los ataques del 11 de septiembre de 2001 definitivamente moldearían la política exterior de Bush. Se culpó del ataque a la organización terrorista afgana Al Qaeda. Afganistán estaba controlado por el grupo islamista radical Talibán, y se negó a entregar a Osama Bin Laden, el principal líder de Al Qaeda. El 7 de octubre de 2001, las tropas angloamericanas atacaron Afganistán con el apoyo del grupo Alianza del Norte afgano. La derrota del régimen talibán fue seguida por la ocupación del país por tropas angloamericanas y la instalación de un gobierno pro Estados Unidos.

La administración Bush desarrolla la idea de un “eje del mal”, un grupo formado por países que estarían amenazando frontalmente a Estados Unidos y sus valores democráticos. Este eje incluía a Irak, Irán y Corea del Norte, que pronto se enumeraron como posibles objetivos de la doctrina Bush. Al mismo tiempo, surge al mismo tiempo la concepción de que Estados Unidos, la única superpotencia global, tiene un papel para proteger al mundo civilizado de los terroristas que se oponen a Estados Unidos y planean ataques “inminentes” con armas de destrucción masiva. Este concepto se denomina “ataque preventivo”.

Pronto, dentro del gobierno, se elabora la idea de que Irak, un antiguo descontento estadounidense y combatido por el padre de Bush, acumuló armas de destrucción masiva. Aunque las investigaciones no apuntan a la existencia de este armamento, Estados Unidos forma una nueva coalición, esta vez con muchos menos colaboradores, e invade el país. Al igual que en Afganistán, el gobierno es depuesto y reemplazado por uno más que simpatiza con los intereses estadounidenses.

Con el avance de la ocupación iraquí, las dificultades se acumulan. Los ataques terroristas son numerosos y diarios, y Al Qaeda está instalada permanentemente, secuestrando a ciudadanos estadounidenses y amenazando el orden. Hay una falta de armas de destrucción masiva y la política de Bush pierde el favor del público nacional e internacional. Los costos de mantener tropas en dos países y las pérdidas humanas son decisivos para que Bush sea considerado uno de los presidentes más impopulares de la historia de su país.

Bibliografía:
MENDONÇA, Cláudio. Doctrina Bush: Guerra contra el terrorismo y el “Eje del mal”. Disponible en: http://educacao.uol.com.br/disciplinas/geografia/doutrina-bush-guerra-erca-o-terrorismo-eo-eixo-do-mal.htm>.