Ectoplasma

EL ectoplasma, según la Parapsicología y la Doctrina Espírita, es un tipo de vapor de color blanco que emana del supuesto medio, generalmente por la boca, pero también por cualquier otra parte del organismo, comúnmente utilizado en sesiones de materialización, es decir, para la constitución de cuerpos materiales distintos de aquellos de los que fluye el fluido.

Es también ingrediente fundamental en el proceso de ectocolplasmia, la producción de fracciones o piezas del utensilio o entidad materializada – manos, rostros, bustos, entre otros. La existencia de este fluido psicosomático, exteriorizado del cuerpo de personas con dotes mediúmnicas, aún no ha sido probada científicamente.

Esta sustancia tiene la apariencia de un cuerpo etéreo fluido, luminoso que se manifiesta fuera del ser, transparente y tenue, que sólo se manifiesta a partir de psíquicos dotados de mediumnidad con efectos físicos. El ectoplasma es susceptible a algunos impulsos externos, que se desencadenan intencionalmente durante las sesiones de materialización, cuando los Espíritus pueden tomar formas concretas y palpables ante los asistentes.

La expresión fue elaborada por el investigador Charles Richet, premio Nobel de Medicina en 1913 por haber desarrollado un trabajo referente al mecanismo de la anafilaxia. Poco después comenzó a dedicarse a comprender los fenómenos de materialización desencadenados por Eva Carriére, médium de efectos físicos, en 1903, en la ciudad de Argel, capital de Argelia.

Gustave Geley, creador del Instituto Metapsíquico Internacional de París, realizó algunos experimentos en sesiones a las que asistieron otros estudiosos; A lo largo del trabajo, según afirma el investigador, varias entidades u operadores espirituales, como él prefirió llamarlos, actuaron sobre la estructura cerebral del médium, desencadenando así la irradiación del ectoplasma invisible, que sumaba para conformar la cantidad necesaria para el estallido de eventos de materialización y levitación.

El fenómeno solo no tuvo validez científica porque su impulsor no utilizó un método consistente en estos eventos producidos a fines del siglo XIX y principios del XX; La falta de un sistema teórico-experimental, lamentablemente, permitió la manipulación de exploradores genuinos, que luego fueron atrapados en sus expedientes ilícitos.

Durante las sesiones de materialización, el cuerpo permanece en reposo mientras los seres espirituales emanan el ectoplasma, en forma de consistencia gelatinosa y parcialmente líquida, a través de los orificios corporales, particularmente irradiados desde el pecho y las yemas de los dedos.

El ectoplasma está íntimamente ligado a la mente del médium, de ahí la necesidad de que éste purifique sus pensamientos, mantenga su cuerpo libre de toxinas, ya sean las producidas por las carnes rojas o las que emanan del alcohol. Cualquier idea menos elevada compromete las vibraciones y pone en riesgo este fluido, comprometiendo incluso la vida del medio. Su olor es peculiar, difícil de caracterizar, y suele depositarse en la parte inferior del cuerpo del médium, sustancia activa y pulsante.

Fuentes:
http://pt.wikipedia.org/wiki/Ectoplasma_(parapsicologia)
http://www.osemeador.org.br/dicionario.php
http://www.guia.heu.nom.br/fluidos.htm
http://www.guia.heu.nom.br/ectoplasma.htm