Encontrar

Históricamente, encontrar se refería a cualquier poesía o canción. Su nacimiento está íntimamente asociado con la poética de la época medieval, cuando el trueno era lo mismo que la poesía y la letra de una canción. Su cultivo tradujo perfectamente el contexto de esa época.

Floreció durante la época de las Cruzadas, la lucha contra los moros, el sistema feudal, el prestigio místico del clero. El corresponsal literario prosperó en el sur de Francia y en Portugal, una corriente poética conocida como Trovador.

Todo poeta que se dedicó a componer estos poemas era considerado trovador o vate. Posteriormente, comenzó a definir el formato poético actualmente estipulado con precisión: cuatro versos, por lo tanto, un bloque, compuesto en una forma redonda más grande, es decir, heptasilábica.

Por tanto, la trova es una poesía monostrófica, mejor dicho, resumida en un solo verso con siete sílabas poéticas en cada verso. Su significado debe estar contenido en los cuatro versos; deben ofrecer al lector el sentido pleno del mensaje que el trovador pretende transmitir.

En este punto, la trova se distingue de la literatura cordel, en la que el autor, en bloques o en sextilhas, desarrolla una narración que, una vez completada, suma más de cien versos. Además, los tesoros no necesitan un título. Por otro lado, están completamente rimados.

Sus rimas pueden vincular el primero con el tercer verso y el segundo con el cuarto, siguiendo la estructura de riñón alterno, ABAB. O presenta otra disposición, con el segundo verso conectando con el cuarto, observando el plan ABCB. También hay pistas que contienen rimas en la configuración ABBA, cross y AABB.

Aunque a la trova también se le conoce como ‘quadra’ o ‘quadrinha’, esta analogía presenta algunos problemas, ya que las estrictas reglas adoptadas por el género trovador no encajan rígidamente en la corte. Por eso, los trovadores prefieren el nombre de ‘trova’. Incluso porque la corte revela una característica singular que la define, constituye una poesía más larga, mientras que la trova se reduce a una estrofa.

La palabra trovador proviene del latín y tiene la connotación de ‘trobaire’, que deriva del verbo ‘trobar’, que tiene el significado de inventar, encontrar; se refiere, por tanto, al poeta. Se dice que todo trovador es un poeta, pero no siempre lo contrario. Esto se debe a que no todos los creadores de poesía dominan el arte métrico, es decir, el verso mesurado.

El escritor Jorge Amado solía decir que no hay género literario más prosaico y que resuena con mayor intensidad en el alma de la multitud que la Trova. Es a través de ella que la masa se conecta con el arte de la poesía y por eso Trova y Trovador son eternos.

Fuentes:
http://www.clerioborges.com.br/oficinaorigem.html
http://pt.wikipedia.org/wiki/Trova
http://www.paralerepensar.com.br/cleriojose_definicoesorigemdatrova.htm