Encratismo

“Pero el Espíritu dice expresamente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, atendiendo a los espíritus engañadores y a las doctrinas de los demonios, por la hipocresía de los hombres mentirosos, que tienen la conciencia cauterizada, que prohíben el matrimonio y ordenan la abstinencia de alimentos, lo cual Dios los creó para ser usados ​​con gratitud por aquellos que creen y conocen bien la verdad. Porque toda criatura de Dios es buena, y nada debe ser rechazado si se recibe con gratitud ”. (1 Timoteo 4: 1-4)

Surgiendo entre los siglos II y V, el encratismo se considera un movimiento religioso que se manifestó en zonas mediterráneas y en Oriente Medio. Su fundador fue Taciano, cuyos seguidores fueron los Encratitas, nombrados así por la práctica de una vez, que significa continencia. Según los ideales de este grupo, los verdaderos cristianos deben ser comedidos a la hora de la práctica sexual y la ingesta de alimentos como el vino y la carne, que, según ellos, conducirían a un estado animalista y fomentarían una relación amorosa.

Estas reglas se basaban en la interpretación del pecado original, en el que Eva y Adán habrían renunciado a la pureza del ser humano, que estaba garantizada por su unión con el Espíritu Santo. Con la unión carnal de la pareja, se canceló su unión con el Espíritu Santo, poniendo a los humanos al mismo nivel que el reino animal. En opinión de los encratistas, el pecado original acabó con los límites entre humanos y animales, ya que los primeros llegaron a compartir dos características llamativas de los segundos: el sexo y la mortalidad.

De esta forma, el hombre, cuando se equiparaba a los animales, se volvía mortal. Sin embargo, si lograba permanecer casto, podría recuperar su pureza inicial. Este concepto acabó siendo muy utilizado a lo largo de la Edad Media. El sexo era visto como un mal y su redención vendría a través de la virginidad y el celibato. Tal fue la importancia del crujismo que sus ideas acabaron influyendo en dos sectas: terapeutas y esenios. Ambos grupos tenían como principales características la frugalidad, la austeridad y la castidad. También hay cierta influencia del criptismo en el dualismo, que se basaba en el binomio bien versus mal.

Los registros de las primeras menciones del criptismo se encuentran en Ireneo y Clemente de Alejandría. Hipólito, por su parte, se refirió a los deudores de la siguiente manera: “reconociendo lo de Dios y Cristo de manera similar a la Iglesia. Sin embargo, en cuanto a su estilo de vida, se pasan los días inflados de orgullo”.

Fuentes:
http://pt.wikipedia.org/wiki/Encratismo
http://clubecetico.org/forum/index.php?topic=19098.150
http://www.exsurge.com.br/apologeticas/igreja%20catolica/textos%20igreja%20catolica/heterodoxiaeortodoxia.htm