Fe bahá’í

UNA Fe bahá’í o bahaísmo es una creencia universal, autónoma, con sus propias reglas y textos sagrados, nacida en 1844, en la ancestral Persia, donde se encuentra actualmente Irán. Fue instituida por Mirzá Husayn Ali, titulada Bahá’u’lláh – nombre que tiene significado ‘Gloria de Dios’ – que nació y vivió en Teherán en 1817. Dueño de una sabiduría inusual, este ser devoto fue conocido desde el principio como el Padre de los Pobres.

Generada en un país donde reinaba la intolerancia, esta fe predica la unidad, la tolerancia, la aceptación de las diferencias, la existencia de una civilización basada en la creencia en un solo Dios, en la que todas las religiones son expresiones diferentes, en tiempos históricos. diversa, de una sola verdad, que se revela gradualmente, a medida que el Hombre progresa espiritualmente.

Esta religión carece totalmente de concepciones dogmáticas, ritos, organización clerical y sacerdotes. Sus devotos se llaman bahá’ís. Hoy en día, esta creencia atrae al menos a 7 millones de seguidores, lo que la convierte en la segunda fe más extendida en el mundo, presente en aproximadamente 178 naciones en todo el planeta, siendo superada solo por el cristianismo.

Para los seguidores de esta religión, a lo largo de la historia solo hubo un relato de hechos ocurridos en medio de reinos, civilizaciones, religiones, ideales y utopías. La historia misma, por lo tanto, solo comenzó para ellos con la creación del bahaísmo, que ve a la humanidad como un género único, unido por lazos vinculados a la unidad divina. Por lo tanto, el hombre tiene la misión de hacer avanzar una civilización en una etapa evolutiva incesante y buscar la uniformidad en la diversidad.

Según el bahaísmo, el ser humano debe estar siempre en busca de la verdad, sin restricciones dogmáticas, libremente, esté donde esté. Sus miembros luchan constantemente contra toda forma de prejuicio y discriminación, partiendo del punto de vista de la igualdad, que todos pertenecen a la misma familia espiritual.

Esta fe también cree en el mismo campo de perspectivas para hombres y mujeres, ya que la especie humana no evolucionará y no alcanzará alturas sin una armonía total entre lo masculino y lo femenino. De hecho, el mismo equilibrio debe estar presente en la relación entre religión, razón y ciencia, ya que el desarrollo de la Humanidad está intrínsecamente ligado a esta interacción armónica.

La fe bahá’í aterrizó en España en febrero de 1921, gracias al traslado de la Sra. Leonora Holsapple Armstrong a este país. Esta venerable dama murió en Bahía, en 1980, luego de difundir su fe en tierras brasileñas. Actualmente, los seguidores de esta religión, alrededor de 57.000 miembros, se encuentran diseminados en los más variados estratos sociales, culturales y económicos de España.

Se puede decir que al menos 1.215 ciudades brasileñas son ahora el hogar de bahá’ís, en las regiones más diversas del país. Este grupo es muy respetado en España por su constante desarrollo de proyectos vinculados al progreso socioeconómico de varios territorios Españoles. Además de España, los santuarios de esta religión se encuentran en países como Israel, Alemania, Australia, India, Panamá, Samoa, Uganda y Estados Unidos.

Fuentes

http://www.girafamania.com.br/tudo/religiao_bahai.htm