Inteligencia espiritual

UNA Inteligencia espiritual es un tercer complejo de facultades intelectuales, que inserta nuestras actitudes y experiencias en un contexto irrestricto de significado y valor, dándoles un carácter más consistente. Hoy en día, tener un nivel más alto de cociente espiritual (SQ) hace que el individuo pueda ejercer una existencia más significativa.

De esta manera, la inteligencia espiritual implica tener el poder de creer en una psique creativa y cósmica, así como la posibilidad de relacionarse con ella; saber que esta dimensión existe expande la fe humana. Traduciendo, cuanto mayor es la conciencia de la presencia divina, más el hombre experimenta y se relaciona con Dios.

El Maestro aclaró a la Humanidad sobre este legado, proporcionando una comprensión de esta esfera, a través de su propia práctica de Inteligencia Espiritual, ejemplificando la necesidad de una reforma íntima para lograr la serenidad interior y un medio más adecuado para la mejora espiritual y la revelación de valores y significados renovados para la existencia.

El factor Inteligencia Espiritual expande las perspectivas y la inventiva humana, además de estimular al individuo para que siempre avance. A través de esta capacidad, el hombre puede trascender los desafíos del viaje y resolver problemas de significado y valor. Este cociente está íntimamente ligado a la falta de propósito humano, de descifrar el sentido de su vida.

Esta concepci√≥n es muy amplia y los investigadores la han ido perfeccionando a lo largo de los a√Īos. Abarca temas como el prop√≥sito de la existencia; el desarrollo de virtudes; la apuesta por la fe y la esperanza como instrumentos para afrontar los obst√°culos del camino; la esfera metaf√≠sica y espiritual del ser humano; la comprensi√≥n del significado de la libertad genuina, que se despliega dentro del per√≠metro establecido por las normas √©ticas y morales; la liberaci√≥n, en el ser, de energ√≠as negativas y destructivas; los testimonios de Jes√ļs; los valores no adquiridos por los recursos materiales, entre muchas otras cuestiones.

Es importante darse cuenta de que la inteligencia espiritual puede expandirse a medida que el hombre se relaciona con la conciencia del Creador. Hasta principios del siglo XX, el coeficiente intelectual o cociente de inteligencia era el √ļnico elemento aceptado oficialmente por medios cient√≠ficos para la medici√≥n de la inteligencia humana. La d√©cada de los 90 estuvo marcada, a su vez, por el surgimiento de la inteligencia emocional, que ya revelaba la insuficiencia del factor intelectual, pues no pod√≠a definir nada sin el aporte de la dimensi√≥n del campo emocional.

El siglo XXI, a su vez, despierta a la realidad de la Inteligencia Espiritual, sin la cual no podemos comprender verdaderamente la vida humana. La f√≠sica y fil√≥sofa estadounidense Danah Zohar y su c√≥nyuge, el psiquiatra Ian Marshal, han venido probando la existencia, en el cerebro humano, de un sector desde el cual irradian las experiencias espirituales del Hombre, el “Punto de Dios”.

Varios sectores empresariales comienzan a interesarse por esta nueva medida de inteligencia, ya con el objetivo de mejorar esta esfera humana, para que el ser humano pueda encontrar una mayor significación existencial en sus tareas profesionales. Se trata de bloques corporativos que, además de lucrar, también tienen como objetivo actuar en el entorno en el que promocionan sus productos, ya sea en materia medioambiental, educativa o sanitaria.

Fuentes:
http://www.engenhariaespiritual.com/index.php?option=com_content&task=view&id=14&Itemid=28
http://www.universocatolico.com.br/index.php?/a-inteligencia-espiritual-o-ponto-de-deus-no-cerebro-humano.html