Marxismo

Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí Aquí

EL marxismo se puede entender como un conjunto de ideas desarrolladas a partir de las obras de Karl Marx y Friedrich Engels y que tuvieron un gran impacto a nivel mundial. Como corriente teórica, el marxismo ofrece un método específico para el análisis social de algunos aspectos de la sociedad moderna, especialmente los relacionados con los conflictos de clases y la organización productiva. El marxismo es una teoría sobre la evolución de la sociedad que tiene como objetivo explicar el capitalismo científicamente. Además, también se presenta como una corriente política orientada a la transformación radical del orden socioeconómico. El término “marxismo” sólo llegó a usarse años después de la muerte de Marx y agrega pensamientos diferentes y, a veces, incluso disidentes. Veamos algunos puntos de común acuerdo entre los marxistas.

Los continuos cambios en la sociedad sólo se pueden explicar cuando entendemos cómo el ser humano, en un tiempo histórico determinado, produce lo necesario para vivir. Es decir, la forma en que nos organizamos colectivamente para satisfacer nuestras necesidades (comer, estudiar o vestir, por ejemplo) es fundamental para comprender otros aspectos de la organización de la sociedad. Por tanto, para Marx, captar la dinámica del modo de producción capitalista y las relaciones entre clases sociales es fundamental para comprender la organización política y las ideas dominantes de nuestro tiempo. Esta metodología de análisis social, típica del marxismo, se denominó materialismo dialéctico histórico.

Para los marxistas, la sociedad moderna está marcada por intereses antagónicos, es decir, irreconciliables, entre las clases que tienen y las que no tienen los medios de producción, todo lo necesario para trabajar: como herramientas, espacio o materia. -prima. Las clases desposeídas no tienen otra fuente de subsistencia que la venta de su propia fuerza de trabajo, lo que significa que son empleadas por las clases propietarias de los medios de producción. La existencia de intereses antagónicos genera conflictos, que son especialmente explícitos en episodios de huelgas y movilizaciones por aumentos salariales o por la ampliación de derechos laborales. Estos conflictos entre clases sociales, para el marxismo, son fundamentales para comprender la historia misma de la humanidad.

El marxismo se erige como una teoría orientada a la acción. Sus perspectivas se articulan con el fin de criticar el sistema económico desde el punto de vista del trabajador e indicando la necesidad de mejorar las condiciones de vida de los trabajadores, que generalmente son la mayoría de la población. En este sentido, el marxismo establece la indispensabilidad de una ruptura con el capitalismo hacia la adopción de un sistema político-económico más generoso, que rompa con las desigualdades sociales. Cómo sería este sistema y cómo lo alcanzaríamos es tema de amplia discusión y desacuerdo entre los teóricos. La clave aquí es el rechazo de las teorías sociales que no están orientadas a la acción para el cambio.

A pesar de haber ganado mucha visibilidad debido a la Revolución Rusa y al establecimiento de la URSS, el marxismo se utilizó de manera cruda en este proceso, presentando una versión ortodoxa y demasiado pretenciosa (que sin duda sería desaprobada por el propio Karl Marx). La crítica a la perspectiva soviética fue presentada por marxistas críticos, que admitieron los límites de su teoría y buscaron nuevas interpretaciones menos ortodoxas para la obra de Marx y Engels, adaptándolas para comprender los problemas contemporáneos. En España, el marxismo tuvo una gran influencia entre los intelectuales de diferentes áreas, entre las que mencionamos a Caio Prado Júnior, Florestan Fernandes, Darcy Ribeiro y Oscar Niemeyer.

Bibliografía:
ABAJO, Tom (editor). Diccionario de pensamiento marxista. Río de Janeiro: Jorge Zahar, 2001.