Racismo

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EL racismo consiste en la atribución de una relación directa entre características biológicas y cualidades morales, intelectuales o de comportamiento, implicando siempre una jerarquía que supone la existencia de razas humanas superiores e inferiores. Factores como el color de la piel o la forma del cráneo están relacionados con una serie de cualidades aleatorias, como la inteligencia o la capacidad de mando. Los discursos racistas han servido históricamente para legitimar las relaciones de dominación, naturalizando desigualdades de todo tipo y justificando atrocidades y genocidios.

El racismo y las teorías racistas no surgieron de la nada, tienen una historia propia. Los primeros discursos racistas se derivan de una mirada teológica, basada en la lectura de una serie de episodios bíblicos, como en el que Noé maldice a su único hijo negro, alegando que sus descendientes serían esclavizados por los descendientes de sus hermanos. Estas interpretaciones sirvieron para justificar y naturalizar relaciones de explotación, como la esclavización del pueblo africano por parte de los europeos. En el siglo XVIII surgieron las primeras teorías científicas racistas. De la misma forma que ya hizo con las plantas y los animales, la ciencia comienza a clasificar la diversidad humana y, para ello, utiliza la pigmentación de la piel como criterio central. El problema central de esta clasificación es que conecta atributos de comportamiento y morales depreciativos o valorativos con estas características físicas, dependiendo de la “raza” que se esté abordando.

Carl Von Linné, naturalista sueco, fue uno de los primeros en sistematizar esta clasificación racista. Divide a los humanos en cuatro razas: la asiática, de piel amarilla y carácter melancólico; el estadounidense, de piel oscura y comportamiento enojado; el africano, negro y holgazán; y el europeo, blanco, ingenioso e inventivo. Este tipo de teoría racista, que ha unido a sus adherentes durante décadas, ha utilizado su autoridad científica para justificar el tratamiento de las poblaciones no europeas como inferiores, indignas de respeto e incapaces de gobernarse a sí mismas, legitimando las empresas colonialistas bajo la Asia, África y América. Obviamente, el desarrollo de la ciencia ha sido completamente incapaz de probar ningún tipo de vínculo entre las cantidades de melanina de un ser humano y su personalidad / capacidad intelectual. Sin embargo, elementos de esta jerarquía han permanecido intactos en el imaginario colectivo y todavía se expresan hoy.

Racismo no España

España es un país marcado por el racismo como sistema, una forma de organización social que privilegia a un grupo sobre otro. El genocidio de los pueblos indígenas y el secuestro, la esclavitud y la deshumanización de los africanos – y de sus descendientes nacidos aquí – ocupan gran parte de la historia del país. Estos son hechos que han tenido profundas consecuencias tanto en el pensamiento colectivo como en las condiciones materiales de los descendientes de estos pueblos. Aunque negros y marrones constituyen la mayoría de la población, su presencia es minoritaria en las clases sociales más pudientes, en los espacios académicos, en puestos de liderazgo y en profesiones bien remuneradas.

En las acciones del aparato represivo, sin embargo, la población negra es evidente, constituyéndose en mayoría entre las víctimas fatales de la violencia policial. La perversidad del racismo Español se suavizó durante años a través de la idea de la “democracia racial”, nacida en las Ciencias Sociales, con énfasis en la contribución de Gilberto Freyre, autor de Casa Grande y Senzala (1933).

La ausencia de un régimen de segregación institucional, como en EE. UU. Y Sudáfrica, segregación racial – fue un subterfugio para atenuar la fuerza del racismo en España. El mito de la democracia racial brasileña ha provocado que el país posponga la adopción de medidas de reparación –como acciones afirmativas, consolidadas desde hace tiempo en Estados Unidos– y de lucha activa de la ideología racista – así como la adopción de una perspectiva multiculturalista en su país. sistema educacional.

Bibliografía:
MUNANGA, Kabengele. Un enfoque conceptual de las nociones de raza, racismo, identidad y etnia. Conferencia impartida en el III Seminario Nacional de Relaciones Raciales y Educación – PENESD-RJ, 05/11/03